El arco litoral que va de Port d’Alcúdia a Can Picafort encierra algunos de los beach clubs más auténticos del Mediterráneo. Entre dunas, lagunas y aguas de un azul inverosímil, estos locales combinan gastronomía creativa, música selecta y puestas de sol para el recuerdo. Situado en Cala Sant Vicenç, el hotel El Vicenç de la Mar es el establecimiento perfecto: a menos de treinta minutos en coche de todos los clubes reseñados, ofrece rooftop con piscina infinita, spa, bike center y dos restaurantes dirigidos por el chef Santi Taura, lo que permite enlazar jornadas de arena y música con alta cocina sin cambiar de alojamiento
Ponderosa Beach (Playa de Muro)
Ponderosa Beach nació como chiringuito familiar en 1967 y hoy presume de estética boho con madera natural, sombrillas de esparto y una carta basada en producto km 0: arroces de gamba roja, ceviche de lubina y el célebre cóctel Green Mule de hierbabuena mallorquina. Las sesiones de house suave arrancan tras la comida y se prolongan hasta que el cielo se tiñe de rosa sobre la bahía. TIP El Vicenç de la Mar: en veinte minutos de carretera panorámica pasarás del hotel a tu hamaca y recepción puede gestionar tu reserva de tumbonas y mesa frente al mar.
ponderosabeach.com
Royal Beach Gastrosenses (Playa de Muro)
Reconstruido tras el temporal de 2001, este icónico local luce una pasarela de madera que parece flotar sobre el agua turquesa. La cocina fusiona recetas mallorquinas y técnicas internacionales con platos como tiradito de corvina, bao de cochinillo o arroz meloso de bogavante. Al atardecer un DJ mezcla deep house y jazz lounge mientras la terraza se ilumina con velas. TIP El Vicenç de la Mar: el conserje puede organizar traslados privados si prefieres no conducir y reservar la mesa con mejor vista con solo una llamada.
Ver establecimiento
Sea Soul Beach Club (Port d’Alcúdia)
Restaurante, barra exterior y zona solárium con duchas de agua dulce se combinan para ofrecer una experiencia completa de día de playa. Tapas marineras como pulpo con parmentier de boniato o tartar de atún y mocktails de frutas tropicales dan sabor a la jornada, mientras las sillas Acapulco y la paleta turquoise & white recrean un ambiente ibicenco. TIP El Vicenç de la Mar: recepción facilita toallas de cortesía y puede organizar un paseo en barco que comience o termine en el embarcadero del club.
Ver establecimiento
Can Gavella (Casetes des Capellans, Playa de Muro)
Terraza sobre la duna, mantel de cuadros azules y paellas chisporroteando frente al comensal hacen de Can Gavella la postal mediterránea por excelencia. Su carta honra las lonjas locales con arroz de bogavante, caldereta de langosta y verduras de Sa Pobla. La barra de mojitos añade cítricos de la isla y hierbabuena recién cortada. Por la tarde se alternan conciertos acústicos y DJ sets relajados. TIP El Vicenç de la Mar: al reservar te indicarán la hora de marea más baja para pasear por la pasarela hasta la laguna de s’Albufera y volver al hotel antes de la cena en U Mayol.
Ver establecimiento
Moai Beach Club (Son Bauló, Can Picafort)
Decoración tiki, música surf rock al atardecer y una carta de street food con toques asiáticos convierten a Moai en el club más desenfadado del norte. Su barra circular sirve spritzes con hierbas mallorquinas y mai tais de ron añejo, mientras las mesas altas miran hacia la reserva natural de Son Real. Cuando cae el sol, la arena se transforma en una pista de baile improvisada. TIP El Vicenç de la Mar: el hotel presta bicicletas de carretera para pedalear los veintiséis kilómetros que separan Cala Sant Vicenç de este arenal y regresar en transfer climatizado.
Ver establecimiento
U Mayol, bistro marinero del mediodía
En la planta baja de El Vicenç de la Mar, U Mayol rinde homenaje al recetario de las barques de bou de Cala Sant Vicenç. El chef Santi Taura, con dos Soles Repsol y una estrella Michelin, propone una cocina de lonja y brasa: gildas de anchoa, boquerón en vinagre, mejillón en escabeche, gamba al ajillo, piparra y aceituna, arroz seco acabado a la brasa de "porcella de porc negre" y gamba roja, pulpito de roca mallorquín con pimentón y patatas a lo pobre y postres como cardenal de Lloseta. El espacio interior se abre a la terraza frontal para que cada servicio llegue con el susurro de Cala Molins. Los day passes combinan acceso al spa y menú degustación, ideales para quienes buscan sol, bienestar y alta cocina sin salir de la bahía de Pollença.
Consulta la web de Grup Santi Taura para reservas.
U Vicenç, rooftop de autor para la noche
Cuatro pisos más arriba se encuentra U Vicenç, en una terraza con vistas desde el acantilado del Cavall Bernat hasta el horizonte de Cabo Formentor. La propuesta nocturna adopta el formato fine dining a la carta: brioche de cigala con cebolla caramelizada, lubina con emulsión de salsa verde y verduras asadas, lechona de "porc negre" asada con "patató" glaseado y su jugo y, de postre, nube de limón con sus texturas. La carta líquida apuesta por vinos especialmente locales y nacionales aunque también cuenta con referencias internacionales. Cenar aquí significa ver cómo el cielo se tiñe de magenta mientras la Tramuntana enciende la primera estrella. El plan perfecto para cerrar tu ruta de beach clubs.
Consulta la web de Grup Santi Taura para reservas.
Cinco beach clubs en primera línea, dos conceptos gastronómicos de autor y un denominador común: la esencia mediterránea que late en cada copa y en cada acorde junto al mar. Planifica tu itinerario desde El Vicenç de la Mar, combina arena, música y cocina vanguardista y descubre por qué el norte de Mallorca es sinónimo de placer sin prisas.
El Vicenç
De la Mar